Como Es El Amor Segun La Biblia

El amor según la Biblia es mucho más que un sentimiento. Es una acción, una decisión y una forma de vida. Se define mejor con la palabra griega agape. Este amor agape es incondicional, sacrificial y busca el bien del otro.
¿Qué significa "incondicional"?
Incondicional significa que amamos sin importar nada. No esperamos nada a cambio. No ponemos condiciones. Dios nos ama así. Piensa en un padre que ama a su hijo, aunque éste cometa errores. El amor de Dios, y el amor que debemos imitar, es así: constante, pase lo que pase.
¿Qué significa "sacrificial"?
Sacrificial significa estar dispuesto a dar algo de nosotros mismos por el otro. Jesús es el ejemplo perfecto. Él dio su vida por nosotros. En la vida cotidiana, esto se traduce en ceder, perdonar, y poner las necesidades del otro antes que las nuestras. Imagina que compartes tu último pedazo de pastel con un amigo. Eso es un pequeño acto de amor sacrificial.
Must Read
¿Qué significa "busca el bien del otro"?
Este tipo de amor siempre piensa en el bienestar de la otra persona. Queremos que el otro sea feliz, sano y próspero. No buscamos nuestro propio beneficio, sino el suyo. Por ejemplo, ayudar a un vecino anciano con las compras, o animar a un amigo que está pasando por un momento difícil. Estos son actos que buscan el bien del otro.

¿Cómo se ve este amor en la práctica?
La Biblia nos da ejemplos concretos. En 1 Corintios 13, se describe el amor como:
Paciente: No se irrita fácilmente. Tiene calma. Bondadoso: Es amable y busca hacer el bien. No envidioso: Se alegra por el éxito de los demás. No jactancioso: No se cree superior a los demás. No orgulloso: Es humilde. No egoísta: No busca solo su propio beneficio. No se enoja fácilmente: Es tolerante. No guarda rencor: Perdona. No se deleita en la maldad: Se alegra con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta: Es perseverante.

El amor como mandamiento
Jesús nos dice que debemos amar a Dios con todo nuestro ser y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. No es una sugerencia, es un mandamiento. Es la base de toda la ley. Cuando amamos de esta manera, reflejamos el amor de Dios al mundo. El amor, entonces, es central para nuestra fe.
¿Cómo cultivar este amor?
No es fácil amar de esta manera, pero podemos aprender. Primero, debemos pedir a Dios que nos ayude. Segundo, debemos practicar el perdón. Tercero, debemos buscar oportunidades para servir a los demás. Y cuarto, debemos recordar que el amor verdadero viene de Dios y se manifiesta en nuestras acciones.
