Cuales Son Las 7 Peticiones Del Padre Nuestro

El Padre Nuestro es la oración más importante del cristianismo. Jesús mismo la enseñó a sus discípulos. Contiene siete peticiones, siete deseos que le presentamos a Dios. Veamos cada una con detalle:
1. Santificado sea tu Nombre
Pedimos que el nombre de Dios sea tratado con respeto y reverencia por todos. No solo que no lo usemos en vano, sino que a través de nuestras acciones, mostremos la bondad de Dios al mundo. Ejemplo: Cuando ayudamos a alguien necesitado, honramos el nombre de Dios.
2. Venga tu Reino
Anhelamos que el Reino de Dios, un lugar de justicia, paz y amor, se establezca completamente en la Tierra. No es solo esperar el cielo después de la muerte, sino trabajar para que los valores de Dios se manifiesten aquí y ahora. Ejemplo: Defender a los oprimidos es construir el Reino de Dios.
Must Read
3. Hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo
Imploramos a Dios que su voluntad se cumpla en nuestras vidas y en el mundo. Reconocemos que Dios sabe mejor que nosotros lo que es bueno y pedimos la fuerza para aceptarlo, incluso cuando es difícil. Ejemplo: Aceptar un trabajo que no es nuestro sueño pero que ayuda a otros cumple la voluntad de Dios.
4. Danos hoy nuestro pan de cada día
Suplicamos a Dios que nos provea las necesidades básicas para vivir: comida, ropa, techo... También implica ser agradecidos por lo que tenemos y compartirlo con los que no tienen. Ejemplo: Compartir nuestra comida con alguien que tiene hambre es responder a esta petición.

5. Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
Pedimos el perdón de Dios por nuestros pecados, pero con una condición: que nosotros también estemos dispuestos a perdonar a quienes nos han hecho daño. El perdón es esencial para nuestra relación con Dios y con los demás. Ejemplo: Perdonar a un amigo que nos mintió es importante para sanar la relación.
6. No nos dejes caer en tentación
Rogamos a Dios que nos dé la fuerza para resistir las tentaciones que nos alejan de Él. Reconocemos nuestra debilidad y buscamos su protección. No es que Dios nos tienta, sino que le pedimos que nos ayude a mantenernos en el buen camino. Ejemplo: Pedir ayuda a Dios para no caer en la envidia.

7. Líbranos del mal
Suplicamos a Dios que nos proteja del mal en todas sus formas: el mal físico, el mal moral, el mal espiritual. Es una petición de seguridad y protección contra todo lo que pueda dañarnos. Ejemplo: Pedir a Dios que nos proteja de la violencia en el mundo.
Recordar estas siete peticiones nos ayuda a orar con mayor conciencia y a vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. El Padre Nuestro es una guía para nuestra vida diaria.
