Derecho Romano Marta Morineau Y Roman Iglesias

El Derecho Romano, tal como lo exponen Marta Morineau e Roman Iglesias en su obra fundamental, es el conjunto de principios, instituciones y reglas jurídicas que rigieron la sociedad romana desde su fundación (tradicionalmente 753 a.C.) hasta la muerte del emperador Justiniano (565 d.C.). No se limita al simple ordenamiento legal, sino que abarca la concepción romana del derecho, la justicia y la organización social.
Una de las piedras angulares del Derecho Romano es el concepto de ius, que se traduce como derecho en sentido objetivo, pero también como facultad o poder del individuo. Se distingue del fas, que se refiere al derecho sagrado o religioso. Esta separación entre lo jurídico y lo religioso es crucial para comprender la secularización del derecho en Roma.
Otro aspecto clave es la distinción entre ius civile (derecho civil) y ius gentium (derecho de gentes). El ius civile era el derecho propio de los ciudadanos romanos, basado en la costumbre, las leyes y los plebiscitos. El ius gentium, en cambio, era un conjunto de normas comunes a todos los pueblos, fundamentado en la razón natural, y aplicado a las relaciones entre romanos y extranjeros, e incluso entre extranjeros.
Must Read
La persona en Derecho Romano no era sinónimo de ser humano. Solo los individuos libres y ciudadanos romanos tenían plena capacidad jurídica. Los esclavos, por ejemplo, eran considerados cosas y no personas en sentido jurídico, aunque ciertas leyes les reconocían algunos derechos limitados.
El dominium (propiedad) era el derecho real más importante, caracterizado por su absolutismo, exclusividad y perpetuidad. El propietario tenía el derecho de usar (usus), disfrutar (fructus), abusar (abusus) y reivindicar (vindicatio) la cosa.

Un ejemplo sencillo del Derecho Romano es la figura del paterfamilias, quien ejercía la patria potestas sobre sus hijos, incluso adultos, y tenía el control sobre sus bienes. Otro ejemplo es el contrato de compraventa (emptio venditio), que requería el consentimiento de las partes, un precio cierto y una cosa determinada.
La importancia del Derecho Romano radica en que constituye la base de los sistemas jurídicos de gran parte del mundo occidental, especialmente en Europa continental y América Latina. Sus principios y conceptos siguen siendo relevantes en áreas como el derecho civil, el derecho comercial y el derecho internacional privado. El estudio del Derecho Romano proporciona una comprensión profunda de la evolución del pensamiento jurídico y su influencia en la sociedad actual.
