La lateralidad es la preferencia natural que tenemos por usar un lado de nuestro cuerpo, ya sea el derecho o el izquierdo. Es como ser diestro o zurdo, pero va más allá de solo usar la mano. Incluye el ojo, el pie y el oído dominante.
Para los niños con dislexia, desarrollar una buena lateralidad es muy importante. A veces, confunden la derecha con la izquierda, lo que dificulta la lectura y la escritura. Los ejercicios de lateralidad les ayudan a mejorar la conciencia de su cuerpo y la orientación espacial.
Aquí te presentamos algunos ejercicios sencillos que puedes hacer con tu hijo o alumno:
Pídele que toque su mano derecha, su pie izquierdo, su oreja derecha, etc. Puedes hacerlo como un juego de "Simón dice".
Ejercicios de lateralidad cruzada para niños - Estimulapeques
2. Movimientos cruzados:
Estos ejercicios ayudan a conectar los dos lados del cerebro. Algunos ejemplos son:
Tocar la rodilla izquierda con la mano derecha, y luego la rodilla derecha con la mano izquierda.
Dibujar ochos tumbados en el aire con la mano.
Caminar de lado, primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda.
3. Juegos de direccionalidad:
Ejercicios de Lateralidad para Imprimir [y Cuaderno en PDF]
Utiliza flechas o señales para indicar direcciones. Puedes crear un pequeño circuito en casa donde el niño tenga que seguir las flechas, girando a la derecha o a la izquierda según se indique.
Otra opción es jugar a "búsqueda del tesoro" con instrucciones que impliquen direcciones: "Da tres pasos hacia adelante, luego gira a la derecha..."
4. Ejercicios con pelotas:
Ejercicios de Lateralidad para Primaria | Fichas Coordinación
Lanzar y atrapar una pelota con la mano derecha, luego con la mano izquierda. También se puede botar la pelota en el suelo usando una mano y luego la otra.
5. Actividades de dibujo y escritura:
Aunque pueda parecer contradictorio, seguir trabajando la escritura es importante. Asegúrate de que el niño se sienta cómodo con el lápiz en la mano y que tenga una postura correcta.
Ficha de actividad: Lateralidad - Educación Infantil
Puedes usar ejercicios de caligrafía o simplemente pedirle que dibuje formas simples, prestando atención a la dirección en la que se mueve la mano.
Recuerda que la clave es la constancia y la paciencia. Estos ejercicios deben ser divertidos y no generar frustración. Si observas dificultades importantes, consulta con un profesional (terapeuta ocupacional, logopeda o psicopedagogo) que pueda ofrecer una evaluación y un plan de intervención más específico.
Importante: No fuerces al niño a usar una mano si prefiere la otra. El objetivo es mejorar la conciencia de ambos lados del cuerpo y la coordinación, no cambiar su lateralidad natural.