El Acoso Laboral Mobbing Perspectiva Psicológica

El acoso laboral, también conocido como mobbing, es una forma de violencia psicológica en el trabajo. Se define como un comportamiento negativo y persistente dirigido hacia un empleado por parte de uno o más compañeros o superiores.
¿Qué significa esto exactamente?
Analicemos la definición por partes:
Comportamiento negativo: No se trata de un simple desacuerdo o un comentario ocasional. Son acciones que buscan dañar, humillar o degradar a la persona. Por ejemplo, criticar constantemente el trabajo de alguien, incluso cuando está bien hecho. O ignorar a alguien deliberadamente en las reuniones.
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Persistente: El mobbing no es un evento aislado. Ocurre de forma repetida y sistemática a lo largo del tiempo. No es una pelea puntual. Es una campaña de acoso constante que puede durar semanas, meses o incluso años.

Dirigido a un empleado: La víctima es claramente identificada y el acoso está centrado en ella. Se la aísla del grupo, se le asignan tareas sin sentido o se le priva de información importante para su trabajo. Imagina que a un nuevo empleado nunca le invitan a tomar café con el resto del equipo y nadie le explica cómo funcionan ciertos programas informáticos.
Por parte de compañeros o superiores: El acoso puede venir de cualquier persona en el entorno laboral: jefes, compañeros del mismo nivel o incluso subordinados. Un jefe que grita e insulta a un empleado es un claro ejemplo. Pero también lo es un grupo de compañeros que difunden rumores falsos sobre otro colega.

¿Cómo afecta psicológicamente?
El mobbing tiene graves consecuencias para la salud mental de la víctima. Entre ellas destacan:
- Ansiedad y depresión: La víctima se siente constantemente amenazada e insegura, lo que puede derivar en un estado de ansiedad generalizada o depresión.
- Estrés postraumático: En casos severos, el acoso laboral puede provocar síntomas similares a los del estrés postraumático, como pesadillas, flashbacks y dificultad para concentrarse.
- Baja autoestima: La crítica constante y la humillación minan la confianza en uno mismo y la autoestima. La víctima empieza a dudar de sus capacidades y se siente inútil.
- Problemas de sueño: La preocupación y el estrés dificultan el descanso, lo que puede llevar a insomnio y otros trastornos del sueño.
- Aislamiento social: La víctima se siente avergonzada y teme el juicio de los demás, lo que la lleva a aislarse socialmente.
Es importante recordar que el mobbing es una forma de violencia psicológica y no debe ser tolerada. Si estás sufriendo acoso laboral, busca ayuda profesional y denuncia la situación. No estás solo.
