Propiedades De Los Textos Adecuacion Coherencia Cohesion

Todo texto efectivo, ya sea escrito u oral, debe poseer ciertas características fundamentales. Estas características garantizan que el mensaje sea comprendido, claro y relevante para el receptor. Estas propiedades son la adecuación, la coherencia y la cohesión. Analizaremos cada una en detalle.
Adecuación: El Texto Correcto para la Situación
La adecuación se refiere a la adaptación del texto al contexto comunicativo. Esto implica considerar quién es el receptor, cuál es el propósito del mensaje y dónde se está transmitiendo. Un texto adecuado utiliza el lenguaje apropiado, el tono correcto y el formato adecuado para la situación.
Pensemos en un ejemplo. No utilizarías el mismo lenguaje para hablar con tus amigos que para escribir un informe para tu jefe. A tus amigos, podrías usar jerga y un tono informal. Para tu jefe, usarías un lenguaje formal y profesional. Esto es adecuación en acción.
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Otro ejemplo. Imagina que tienes que explicar un concepto científico complejo a niños pequeños. No usarías la misma terminología que usarías para explicarlo a otros científicos. Simplificarías el lenguaje, usarías ejemplos concretos y evitarías la jerga técnica. Esto también es un ejemplo de adecuación.
Coherencia: El Texto que Tiene Sentido
La coherencia se refiere a la unidad del texto. Un texto coherente presenta las ideas de manera lógica y organizada. Las diferentes partes del texto deben estar relacionadas entre sí y deben contribuir al mensaje general.

Para que un texto sea coherente, debe tener un tema central claro. Todas las ideas y los detalles deben estar relacionados con ese tema. Las ideas deben presentarse en un orden lógico, ya sea cronológico, de causa y efecto, o de lo general a lo específico. Un texto coherente facilita la comprensión al lector.
Imagina un texto sobre la importancia de la alimentación saludable. Sería incoherente incluir un párrafo sobre la historia de la televisión. El párrafo sobre la televisión no está relacionado con el tema central de la alimentación saludable. Un texto coherente mantendría el enfoque en los beneficios de una dieta equilibrada, los tipos de alimentos saludables y los consejos para comer sano.

Cohesión: El Texto Bien Conectado
La cohesión se refiere a las conexiones lingüísticas dentro del texto. La cohesión se logra mediante el uso de diferentes recursos lingüísticos, como conectores, pronombres, sinónimos y repeticiones. Estos recursos ayudan a conectar las diferentes partes del texto y a evitar la repetición innecesaria.
Los conectores son palabras o frases que unen las ideas y muestran la relación entre ellas. Ejemplos de conectores son: "además", "sin embargo", "por lo tanto" y "en consecuencia". Los pronombres se utilizan para referirse a personas o cosas que ya se han mencionado, evitando la repetición de sus nombres. Los sinónimos son palabras que tienen un significado similar y que se pueden usar para variar el vocabulario. La repetición de palabras clave puede ser útil para enfatizar ideas importantes.

Por ejemplo: "El perro ladraba. Estaba muy nervioso." El pronombre "estaba" reemplaza "el perro estaba", evitando la repetición. "La casa era grande. La vivienda era hermosa." "Vivienda" es un sinónimo de "casa" que ayuda a variar el lenguaje. "Estudié mucho para el examen. Por lo tanto, obtuve una buena nota." "Por lo tanto" es un conector que indica causa y efecto.
En resumen, la adecuación, la coherencia y la cohesión son propiedades esenciales de un buen texto. La adecuación asegura que el texto se adapte a la situación comunicativa. La coherencia asegura que el texto tenga sentido y que las ideas estén organizadas lógicamente. La cohesión asegura que las diferentes partes del texto estén bien conectadas lingüísticamente. Al prestar atención a estas propiedades, podemos crear textos más efectivos y comprensibles.
