Rosario Tradicional Para Levantar Al Niño Dios

El Rosario Tradicional para levantar al Niño Dios es una práctica devocional popular en muchas culturas, especialmente en Latinoamérica. Aquí te explico cómo rezarlo paso a paso:
Preparación
Primero, consigue un rosario. Asegúrate de tener un crucifijo, cuentas grandes (padres nuestros) y cuentas pequeñas (aves marías). Busca un lugar tranquilo donde puedas concentrarte. Ten una imagen del Niño Dios a la vista si es posible.
Señal de la Cruz
Comienza haciendo la señal de la cruz. Toca tu frente, pecho, hombro izquierdo y luego hombro derecho. Di: "Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén."
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Oración Inicial
En el crucifijo, reza el Credo de los Apóstoles. Es una declaración de fe. Dice así: "Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén."
Primer Misterio
En la primera cuenta grande (padre nuestro), reza el Padre Nuestro. Esta oración fue enseñada por Jesús. "Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén."

En las siguientes diez cuentas pequeñas (aves marías), reza el Ave María diez veces. "Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."
Después de las diez Ave Marías, reza el Gloria. "Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén." Algunas personas también añaden la oración de Fátima: "Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia."

Segundo, Tercero, Cuarto y Quinto Misterio
Repite los pasos anteriores (Padre Nuestro, diez Ave Marías, Gloria y, opcionalmente, la oración de Fátima) para cada uno de los siguientes cuatro misterios. Cada misterio se centra en un evento importante en la vida de Jesús. Medita en el misterio mientras rezas.
Oración Final
Después de completar los cinco misterios, reza el Salve Regina. "Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén."

Finalmente, haz la señal de la cruz nuevamente. "En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén."
Recuerda que el Rosario es una oración poderosa. Reza con fe y devoción.
