Si Constantinopla Y Jerusalen Estaban Bloqueadas Que Ruta Debo Tomar

Si Constantinopla y Jerusalén estuvieran bloqueadas, la principal alternativa para llegar a Oriente sería una ruta marítima circunnavegando África. Esta vía evitaba el control terrestre otomano y mameluco sobre los puntos estratégicos del Mediterráneo oriental.
El primer paso crucial sería navegar hacia el sur a lo largo de la costa occidental de África. Esto implicaría sortear las corrientes adversas y los peligros del Atlántico, pero permitía el acceso a los recursos y posibles puntos de reabastecimiento a lo largo de la costa. La exploración cartográfica y el conocimiento de los vientos alisios serían fundamentales.
Una vez doblado el Cabo de Buena Esperanza, la navegación continuaría hacia el norte a lo largo de la costa oriental de África. Aquí, la corriente de Agulhas podría ser un obstáculo significativo, requiriendo habilidades de navegación avanzadas. La presencia de asentamientos costeros árabes e indios podría ofrecer oportunidades para el comercio y la reparación de navíos.
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Desde la costa oriental africana, se podría cruzar el Océano Índico hacia la India o, alternativamente, continuar hacia el Mar Rojo si este no estuviera bloqueado. Llegar a la India abriría un abanico de posibilidades comerciales y diplomáticas, permitiendo el acceso a las especias, sedas y otros bienes codiciados de Oriente. Sin embargo, la navegación a través del Océano Índico implicaba lidiar con los monzones y las tormentas.

Ejemplo 1: Si tu objetivo es llegar a China para comerciar con seda, podrías establecer una ruta desde Lisboa, Portugal, hasta el Cabo de Buena Esperanza, luego a la India y finalmente navegar hacia el este hasta China.
Ejemplo 2: Si tu destino final es las islas de las especias (las Molucas), la ruta seguiría un camino similar al anterior, pero desde la India te dirigirías hacia el sureste a través del archipiélago indonesio.

Es importante destacar que esta ruta era extremadamente larga y peligrosa. Requiere embarcaciones robustas, tripulaciones expertas, provisiones suficientes y un conocimiento profundo de la navegación y la geografía. Además, implicaba el riesgo de enfrentamientos con otras potencias marítimas que ya operaban en esas regiones.
En la vida real, esta ruta representó una alternativa viable cuando las rutas terrestres tradicionales a Oriente se volvieron inaccesibles o demasiado costosas. El éxito de los portugueses en circunnavegar África en el siglo XV demostró la viabilidad de esta opción, abriendo nuevas rutas comerciales y transformando el panorama geopolítico mundial.
