Trastornos Graves De La Personalidad Otto Kernberg Pdf

Los trastornos graves de la personalidad representan un desafío significativo en el campo de la salud mental. Comprenderlos implica adentrarse en patrones de pensamiento, sentimiento y comportamiento profundamente arraigados y disfuncionales. Exploraremos la perspectiva de Otto Kernberg, un influyente psicoanalista, sobre estos trastornos.
¿Qué son los Trastornos de la Personalidad?
Un trastorno de la personalidad es un patrón inflexible e invasivo de experiencia interna y comportamiento que se desvía notablemente de las expectativas de la cultura del individuo. Este patrón se manifiesta en la cognición, la afectividad, el funcionamiento interpersonal y el control de los impulsos. Causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
La Perspectiva de Otto Kernberg
Otto Kernberg, conocido por su trabajo en la teoría de las relaciones objetales, ofrece una perspectiva particular sobre los trastornos graves de la personalidad. Él se centra en la organización de la personalidad, específicamente en la organización límite de la personalidad (OLP). Esta organización no es un diagnóstico en sí misma, sino más bien un nivel de funcionamiento que subyace a varios trastornos de la personalidad.
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Organización Límite de la Personalidad (OLP)
La OLP se caracteriza por la difusión de la identidad. Esto significa una falta de sentido integrado y coherente de sí mismo y de los demás. Las personas con OLP pueden tener una imagen inestable de sí mismas, cambiando drásticamente sus objetivos, valores y ambiciones. Esta inestabilidad se extiende a las relaciones interpersonales, donde la idealización y la devaluación son comunes.
Otro rasgo clave es la predominancia de mecanismos de defensa primitivos, como la escisión. La escisión implica ver a los demás (y a uno mismo) como totalmente buenos o totalmente malos, sin integrar los aspectos positivos y negativos. Esto lleva a relaciones caóticas y a una dificultad para mantener una visión realista de los demás.

Además, las personas con OLP suelen experimentar dificultades en el control de los impulsos y en la regulación afectiva. Pueden mostrar comportamientos impulsivos como el abuso de sustancias, las relaciones sexuales de riesgo, el gasto excesivo o los atracones. Asimismo, pueden experimentar cambios de humor intensos y rápidos, como ira, ansiedad y depresión.
Trastornos Asociados a la OLP
Según Kernberg, la OLP puede subyacer a varios trastornos de la personalidad, incluyendo el trastorno límite de la personalidad (TLP), el trastorno histriónico de la personalidad, el trastorno narcisista de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad. Es importante señalar que no todos los individuos con estos diagnósticos presentarán OLP, pero es un factor común en casos más graves y difíciles de tratar.

Diagnóstico Diferencial
Es crucial diferenciar la OLP y los trastornos asociados de otras condiciones, como la esquizofrenia. A diferencia de la esquizofrenia, la OLP no implica delirios ni alucinaciones persistentes. Además, es importante distinguir entre la OLP y los trastornos neuróticos de la personalidad, donde la identidad está más integrada y los mecanismos de defensa son más maduros.
Tratamiento
El tratamiento para la OLP y los trastornos asociados es generalmente a largo plazo e intensivo. La psicoterapia psicodinámica, particularmente la Terapia Centrada en la Transferencia (TFP) desarrollada por Kernberg y sus colegas, es un enfoque comúnmente utilizado. La TFP se centra en explorar las relaciones objetales internalizadas del paciente a través de la relación terapéutica.

Otros enfoques terapéuticos que pueden ser útiles incluyen la terapia dialéctico-conductual (TDC) y la terapia basada en la mentalización (TBM). La medicación también puede ser útil para abordar síntomas específicos como la depresión, la ansiedad o la impulsividad, pero no es un tratamiento de primera línea para el trastorno en sí.
Conclusión
La perspectiva de Otto Kernberg sobre los trastornos graves de la personalidad, particularmente su concepto de OLP, proporciona un marco valioso para comprender la complejidad de estos trastornos. Su enfoque en la difusión de la identidad, los mecanismos de defensa primitivos y las dificultades en la regulación afectiva ofrece una guía para el diagnóstico y el tratamiento efectivos. La terapia, especialmente la TFP, se enfoca en integrar la identidad del paciente y mejorar sus relaciones interpersonales, lo que conduce a una mejor calidad de vida.
