Como Se Clasifican Los Productos En Mercadotecnia

En mercadotecnia, los productos se clasifican de diversas maneras para comprender mejor sus características, necesidades del mercado y estrategias de comercialización. Entender estas clasificaciones ayuda a dirigir mejor los esfuerzos de venta. Vamos a ver cómo se hace.
Productos de Consumo
Esta es una clasificación amplia que se basa en quién usa el producto: el consumidor final. Productos de consumo son aquellos que compramos para uso personal o familiar. Piensa en la comida que compras en el supermercado, la ropa que usas o el coche que conduces.
Los productos de consumo se subdividen aún más, según la forma en que los compramos. Aquí entran los productos de conveniencia, de compra comparada, de especialidad y no buscados.
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Productos de Conveniencia: Son artículos que compras con frecuencia, de manera inmediata y con mínimo esfuerzo. Por ejemplo, el periódico, la pasta de dientes o una bebida gaseosa. Los encuentras en muchos lugares y su precio suele ser bajo.
Productos de Compra Comparada: Aquí, los consumidores comparan precio, calidad, estilo y otras características antes de decidirse. Piensa en ropa, muebles o electrodomésticos. El proceso de compra lleva más tiempo.

Productos de Especialidad: Son productos con características únicas o una identificación de marca específica, por los cuales los compradores están dispuestos a hacer un esfuerzo especial de compra. Un coche de lujo, ropa de diseñador o servicios de un especialista son ejemplos. Las personas no comparan mucho, están decididas a obtener ese producto en particular.
Productos No Buscados: Son productos que el consumidor no conoce o que no considera comprar normalmente. Un seguro de vida o un nicho en el cementerio son buenos ejemplos. Requieren mucha publicidad y venta personal para ser comercializados.
Productos Industriales
A diferencia de los productos de consumo, los productos industriales son comprados por empresas u organizaciones para usarlos en su propio negocio. Es decir, se utilizan para producir otros bienes o servicios. Pensemos en la materia prima para fabricar muebles o la maquinaria de una fábrica.

Los productos industriales se clasifican generalmente en materiales y piezas, bienes de capital y suministros y servicios.
Materiales y Piezas: Son los ingredientes y componentes que entran directamente en el producto final. Incluyen materias primas (como madera, acero o algodón) y piezas fabricadas (como neumáticos para coches o microchips para ordenadores).
Bienes de Capital: Son artículos que ayudan en la producción o las operaciones del comprador. Incluyen instalaciones (como fábricas y oficinas) y equipos (como maquinaria pesada, ordenadores y herramientas).

Suministros y Servicios: Son artículos de corta duración y servicios que facilitan el funcionamiento de una empresa. Los suministros incluyen lubricantes, carbón, papel y lápices. Los servicios incluyen mantenimiento, reparación, asesoramiento legal y publicidad.
Clasificación por Durabilidad y Tangibilidad
Otra forma de clasificar los productos es por su durabilidad (cuánto duran) y su tangibilidad (si se pueden tocar). Esto nos lleva a bienes duraderos, bienes no duraderos y servicios.
Bienes Duraderos: Son productos tangibles que normalmente sobreviven a muchos usos. Ejemplos son refrigeradores, coches y ropa. Requieren más venta personal y servicio, tienen un margen más alto y exigen más garantías del vendedor.

Bienes No Duraderos: Son productos tangibles que normalmente se consumen en uno o pocos usos. Alimentos, combustible y cerveza son ejemplos. Se compran con frecuencia, tienen un margen bajo y se publicitan mucho.
Servicios: Son actividades, beneficios o satisfacciones que se ofrecen a la venta, y que son esencialmente intangibles y no resultan en la posesión de algo. Banca, hotelería, asesoría fiscal y reparación son ejemplos. Se deben concentrar en el control de calidad.
En resumen, clasificar los productos en mercadotecnia es una herramienta fundamental para entender el mercado y desarrollar estrategias efectivas. Considera siempre a quién va dirigido el producto, cómo se utiliza y su durabilidad para determinar la mejor clasificación.
