Law Of Diminishing Returns Quizlet

¿Alguna vez has comido demasiada pizza y, aunque al principio te encantaba, después de un cierto punto ya no te pareció tan buena? Eso es un ejemplo de la Ley de los Rendimientos Decrecientes. ¿Qué es exactamente? Es un principio económico que dice que al agregar más y más de un factor de producción (como trabajadores, fertilizante, o en nuestro ejemplo, pizza) a una cantidad fija de otros factores (como la tierra, el equipo, o tu estómago), el rendimiento marginal (el beneficio adicional) acabará disminuyendo.
¿Cómo funciona? Imagina una panadería que solo tiene un horno. Inicialmente, contratar un segundo panadero aumentará significativamente la producción de pan, ya que ambos pueden trabajar juntos de manera eficiente. Contratar un tercer panadero también podría aumentar la producción, pero tal vez no tanto como el segundo, porque ahora tienen que compartir el horno y el espacio de trabajo. Eventualmente, si contratas demasiados panaderos, se estorbarán unos a otros, perderán tiempo esperando usar el horno, y el aumento en la producción será muy pequeño, o incluso negativo. ¡Tendrás demasiados panaderos para un solo horno! Cada panadero adicional está contribuyendo menos que el anterior: eso es el rendimiento decreciente en acción.
En resumen, la ley dice: Al principio, agregar más recursos puede aumentar mucho la producción. Pero en algún momento, agregar más y más de ese recurso no valdrá la pena, ya que el beneficio que obtienes de cada adición será cada vez menor.
¿Por qué importa? Esta ley es importante porque ayuda a las empresas y a los individuos a tomar decisiones inteligentes sobre cómo usar sus recursos. Por ejemplo, un agricultor necesita saber cuánta cantidad de fertilizante debe usar en sus cultivos. Si usa muy poco, la cosecha no será buena. Pero si usa demasiado, el rendimiento adicional de cada nueva cantidad de fertilizante disminuirá, y eventualmente estará gastando dinero en fertilizante que no está mejorando su cosecha lo suficiente para justificar el costo. La ley de los rendimientos decrecientes le ayuda a encontrar el punto óptimo.
También se aplica a los estudiantes. Estudiar para un examen es bueno, pero estudiar durante 12 horas seguidas sin descanso probablemente sea contraproducente. Las primeras horas de estudio son las más efectivas. Después de un tiempo, el beneficio que obtienes de cada hora adicional de estudio disminuye a medida que te cansas y te distraes. ¡Es mejor descansar y volver a estudiar más tarde! En esencia, la Ley de los Rendimientos Decrecientes nos recuerda que más no siempre es mejor, y que debemos pensar cuidadosamente en cómo asignamos nuestros recursos para obtener el máximo beneficio.
