No Hay Dos Palabras Mas Dañinas Que Buen Trabajo

La frase "No hay dos palabras más dañinas que buen trabajo" puede sonar extraña al principio. ¿Cómo algo que parece un elogio puede ser perjudicial? Esta idea, popularizada por el experto en liderazgo John Wooden, no critica la intención detrás del cumplido, sino su impacto limitado.
En esencia, la frase se refiere a que decir simplemente "Buen trabajo" (o "Bien hecho") a alguien después de una tarea completa no es lo suficientemente útil para promover el crecimiento y el aprendizaje continuo. Es un cumplido genérico que no ofrece retroalimentación específica.
Aquí te explicamos por qué:
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- Falta de Especificidad: "Buen trabajo" no dice qué fue específicamente bueno. ¿Fue la creatividad? ¿La eficiencia? ¿La atención al detalle? Sin detalles, la persona no sabe qué replicar en el futuro. Por ejemplo, en lugar de "Buen trabajo en la presentación", puedes decir: "Buen trabajo en la presentación. La forma en que usaste los datos para respaldar tus argumentos fue muy persuasiva".
- No Promueve la Reflexión: El cumplido termina la conversación. No invita a la persona a reflexionar sobre su trabajo, sus desafíos o cómo podría mejorar. Si sólo dices "Buen trabajo", no sabrás si la persona enfrentó dificultades o si hay áreas donde necesita apoyo.
- Puede ser Insincero: Si se usa demasiado, "Buen trabajo" puede sonar automático e insignificante. La gente puede pensar que no estás prestando atención a su esfuerzo. Es crucial que tus cumplidos sean genuinos y específicos.
- Impide el Desarrollo: La falta de retroalimentación específica impide que las personas mejoren sus habilidades. El verdadero valor de la retroalimentación radica en identificar áreas de mejora, incluso en los proyectos exitosos.
Entonces, ¿qué deberías decir en lugar de "Buen trabajo"?

Prioriza la retroalimentación constructiva. En lugar de elogios genéricos, ofrece observaciones específicas sobre lo que se hizo bien y áreas donde se podría mejorar. Pregunta: "¿Qué fue lo más desafiante de este proyecto? ¿Qué aprendiste? ¿Qué harías diferente la próxima vez?" Estas preguntas fomentan la reflexión y el desarrollo.
En resumen, "No hay dos palabras más dañinas que buen trabajo" es una llamada a la acción para ofrecer retroalimentación más significativa y ayudar a las personas a crecer y aprender. El objetivo es fomentar la mejora continua, no simplemente dar una palmada en la espalda.
